¿QUÉ Y QUIÉNES HUMILLAN?
- 11 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 24 feb
Antes que lean estos pensamientos, sepan que soy empresario, tengo 54 años. Un industrial que ha lidiado con lógicas que no funcionan, las mismas que atraviesan mercados y gobiernos que hace tiempo dejaron de garantizar la dignidad humana. ¿Estamos dispuestos a revisar las prácticas que sostienen este fenómeno global? En este blog comparto reflexiones asociadas a este fenómeno.

Hace tiempo que el management intenta que la Economía humille menos al ser humano. Cambia discursos, introduce nuevas prácticas, habla de humanizar. Sin embargo, en esencia no puede lograrlo. Luego, alguien que no se espera humilla en el mismo sistema e inmediatamente lo juzgamos. Me pregunto, ¿se trata realmente un gesto aislado o es el resultado de modelos y contextos que ya venían humillando?
¿Quiénes humillan?
Don Eulerich, humillar es un acto de maldad, todo los saben.
Creer que hay quienes humillan y quienes no lo hacen, sería desconocer el funcionamiento humano. Avances en distintas disciplinas de la biología evidencian suficiente para empezar a hacernos cargo de lo que nos toca con las humillaciones y de lo que es —y no es— aleatorio en este mundo.
La psicología permite explorar cómo operan la vergüenza y el poder.
La sociología visibiliza cómo las humillaciones se reproducen en estructuras y jerarquías.
La antropología rastrea cómo distintas culturas han normalizado o resistido la humillación.
La neurociencia evidencia lo que ocurre en nuestro cerebro cuando alguien es degradado o ridiculizado.
Entonces me pregunto ¿qué sabemos de declarar abusos y dolores ajenos (humillación) como parte de nuestro cotidiano, nuestro sustento, nuestra profesión, nuestro vivir, nuestro management? Tal vez estamos evitando saber menos al respecto...
¿Por qué humillamos?
Quienes estamos activos en la Economía podríamos preguntarnos, si tal vez existimos como otra estructura más que humilla desde sus confines. Tantos enunciados economicistas, incluso democráticos lo validan, y nuestra comprensión «parcial» —cuando acusamos a algunos de humillar—, reduce el desastre a meros ejecutores y acusados de humillar.
¿Por qué funcionamos así?
No hay una única causa ni una explicación lineal. La humillación, como fenómeno social, tiene algo de anónimo: no siempre se deja atribuir a un rostro concreto.
La Economía, el management con sus «buenas prácticas», los mercados e incluso las universidades han aprendido a diluirla en discursos sofisticados, hasta volverla casi intocable, pero muy perceptible.
Lo paradójico es que puede convivir, sin escándalo, con el progreso, la creación de empleo, la innovación o el cuidado ambiental. Esa contradicción genera desazón, pero rara vez se interroga a fondo. Quizás allí también haya algo de quienes humillan… o de los marcos que los forman.

No hay una sola manera de degradar.
Es cierto, hay muchas formas de humillar y vos lo sabes muy bien, Christian.
Sí, Máximo, yo humillaba explícitamente, pero también lo hacía refugiado en modelos de:
eficiencia,
protocolos de calidad,
resiliencia,
meritocracia,
liderazgos.
Lo más extraño es que, en este sentido, la Economía es una ciencia social. Sin embargo desconoce buenamente que lo humano no puede funcionar jamás solamente desde
la obediencia,
el control
la capacidad de algunos.
La Economía lo pasa por alto y aquí me resuena una frase dicha más arriba y que escuche alguna vez: Lo fenómenos sociales son anónimos. No hay un sujeto previo al discurso, a la humillación, al acto que nos molesta, a la llegada tardía. Todos somos resultado de discursos, plataformas, modelos anteriores.
Ingeniero Christian, no te enojes, pero cómo puedo saber en qué creer, porque esto que decis es bastante raro de leer y encontré información que desmiente lo que decís.
Máximo, esto ya me lo dijiste antes. Siempre habrán encuestas, papers, premios, relatos para lo que vos prefieras creer de este mundo, de vos mismo. Además, no se trata que tenga la verdad, sino que podamos conversar verdades donde todos quepamos. Algo que funcione y emprendamos juntos. Eso busco.
Creo que re-entender la Economía como un sistema vivo que humilla, es recuperar su dimensión humana, social y profundamente relacional.
Christian Eulerich
PD: Esta es solo mi opinión. Hay temas que, al conversarlos, movilizan nuestras ideologías y nuestras creencias de vida más profundas. Por eso, mis escritos están asociados a la dificultad de plantear lo incómodo de la economía en el contexto de mi entorno socioeconómico. Encontrar personas dispuestas a abordar estos temas no es sencillo. Aquí un 🔗 enlace para registrarte y recibir avisos sobre próximos posteos. Valoro que me hayas leído.



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