LOS EMPLEOS EDUCAN SIN PERDÓN
- Christian Eulerich
- 22 ene 2021
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 26 jun
Antes de empezar les comparto que soy un empresario, industrial, y después de años lidiando con modelos que no funcionan, estoy cansado. Cansado de mercados, estados y gobiernos establecidos que hace tiempo dejaron de garantizar la dignidad humana. ¿Estamos dispuestos a revisar nuestras ideologías, prácticas económicas y organizacionales asociadas a este fenómeno? En este blog visibilizo asuntos que hoy comprendo distinto; siempre existieron, pero mis privilegios los distorsionaban.

No son pocas las horas, meses y años que convivimos trabajando, con jefes y subordinados no necesariamente amables, cordiales y que nos permiten participar. ¿Cómo afectan estos elementos las relaciones laborales y ambos el desarrollo de nuestras facultades morales?
Como empresario estoy aprendiendo que todas las personas valen en una estrategia y especialmente, todos tienen algo que decir. Suena conocido y parece una Democracia, pero no lo es. La Economía necesita repensarse, funcionar sin tanta presión. Es decir, requerimos dejar atrás lo que hoy domina nuestras organizaciones, nuestros mercados y países.
¿A que te referís, Don christian?
Estamos llenos de modelos productivos sometidos a estándares que no resultan en ningún lugar. Aún así insistimos en formar lideres capaces de transformar.
Me pregunto, ¿será que la seguridad que una familia brinda desde pequeña a una mujer de clase social media-baja, será suficiente para que ella pueda expresar lo que siente delante de un jefe, un líder, CEO con dos posgrados?
Tal cual, Christian. Y en el mejor de los casos seremos inmediatamente juzgados. Expresar lo que sentimos es prohibitivo. ¿Por qué no se habla de las clases sociales en el trabajo?
Sospecho que las limitaciones para expresarnos podría ser una de las razones por la cual –aún con los mejores modelos y sistemas organizacionales desplegados en el mundo– las personas nunca muestran sus verdaderos talentos y potencial. Es más, esta situación opera hace siglos en contradicción absoluta a cualquier modelo ejemplar.
Todos conocemos, hemos experimentado fallas con clientes; incluso empresas del primer mundo como Boeing con su avión 737 Max lo hizo catastróficamente. El gigante Volkswagen con el sonado caso Dieselgate y las falsas emisiones de dióxido de carbono de sus vehículos. Parece ser que tener cuestiones (incómodas) para compartir con los superiores, pero animarnos solamente a hacerlo con algunos compañeros, podría estar influyendo en la rentabilidad, los errores y la inconformidad de nuestros clientes.

Miedo, vergüenza para expresar lo que pensamos; Esto debiera advertirnos las formas de cómo también nos relacionamos en el Empleo. No generamos confianza y para colmo seguimos insistiendo con liderazgos de todo tipo. Hoy me queda claro, cómo yo mismo enseñaba y educaba en relaciones de trabajo viciosas, poco favorables para el desarrollo moral de un trabajador.
Me pregunto, ¿qué será lo que ahora están sintiendo las personas cuando trabajan cerca mío y las millones repartidas en Latinoamérica, mientras resisten su vida laboral? Y nosotros en la Economía, con jerarquías y privilegios, ¿nos hemos preguntado alguna vez acerca de los sentimientos que generamos en función a las tareas, instrucciones, planes, horarios de trabajo, metas que sugerimos, pero luego terminan siendo sutilmente impuestas?
Pero no podemos estar preguntando a los empleados cómo se sienten con sus obligaciones laborales, es imposible trabajar así.
No se trata de preguntar esperando un sí o un «no quiero trabajar». Se trata de considerar cómo se sienten las personas con el contexto que la organización, una reunión, una oficina ofrece diariamente y con eso, construir algo valioso para ambos; empleador y empleado.
Los contextos laborales también educan y muy fuerte, tal vez mucho más que la maestra de una escuela, una madre ausente.
Christian Eulerich
PD: Esta es solo mi opinión. Hay temas que, al conversarlos, movilizan nuestras ideologías y nuestras creencias de vida más profundas. Por eso, mis escritos están asociados a la dificultad de plantear lo incómodo de la economía en el contexto de mi entorno socioeconómico. Encontrar personas dispuestas a abordar estos temas no es sencillo. Aquí un 🔗 enlace para registrarte y recibir avisos sobre próximos posteos. Valoro que me hayas leído.
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