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¿DÍA INTERNACIONAL DE LA DEMOCRACIA?

  • Foto del escritor: Christian Eulerich
    Christian Eulerich
  • 22 sept 2025
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: hace 3 días

Antes de empezar les comparto que soy un empresarioindustrial, y después de años lidiando con modelos que no funcionan, estoy cansado. Cansado de mercados, estados y gobiernos establecidos que hace tiempo dejaron de garantizar la dignidad humana. ¿Estamos dispuestos a revisar nuestras ideologías, prácticas económicas y organizacionales asociadas a este fenómeno? En este blog visibilizo asuntos que hoy comprendo distinto; siempre existieron, pero mis privilegios los distorsionaban.

Esta es otra de tantas fechas que buscan promover, difundir buenas prácticas. El 15 de septiembre se recuerda la gobernanza democrática como un conjunto de valores y principios fundamentales para garantizar la igualdad, la seguridad y el desarrollo de todos los seres humanos. ¿Funciona así?


No descarto que la Democracia sea un proceso infinito y perfectible, pero me pregunto; ¿quién se hace cargo de los efectos de aquello que no logra y que representa nada menos que el 90% de la humanidad? ¿Qué sabemos «exactamente» de la gente esperando un futuro mejor dentro de ellas?


Nadie me responde, entonces parece que es duro e incómodo 😔 cuantificar los efectos de las Democracias en el mundo. Se conmemora para generar consciencia así como el Día Mundial de la Diabetes o el Día mundial de la lengua Árabe o el Día internacional del Trabajador.

Sin embargo, parece que mucho no ha cambiado con las conmemoraciones y derrocamientos de gobiernos fascistas*. Digo esto, no porque la Democracia haya perdido vigencia o porque prefiera un dictador. Claro que no. Lo digo porque seguimos insistiendo con un modelo que se desgasta en su propia repetición. Promesas y promesas que cambian de voz, pero no de fondo. Esta es también la Democracia.


Gigantes ritos electorales monitoreado por el primer mundo; más como un trámite que como una verdadera construcción colectiva; y atención, porque allá tampoco funciona.

Y lo más doloroso, Ingeniero Eulerich: la ilusión de que votando ya cumplimos con nuestra parte.

Lo más inquietante es que ni siquiera el primer mundo ha logrado su objetivo; convivencia en paz. Miremos 🇩🇪 Alemania, con toda su tradición democrática, vive hoy la tensión del avance de extremismos que fragmentan y enfrentan a la sociedad.


Sabías que la Democracia fue diseñada para regular conflictos, distribuir poder formalmente, no para producir cuidado, sentido compartido ni paz social profunda. Estos son elementos que se han añadido en el tiempo. La Democracia administra desacuerdos, canaliza disputas, reparte poderes, pero eso no asegura vínculos no violentos, reconocimiento mutuo o pertenencia.

Dicho de otra manera, una sociedad puede ser plenamente democrática y, aun así, estar fragmentada, resentida, desconfiada y en guerra simbólica permanente. Esto es lo que vemos por todos lados.

Así es. Ni Alemania pudo reunir a dos pueblos distinto dentro de su misma nación, producto de la caída de la muralla de Berlín, 1989: los alemanes del este y del oeste.


La paz social no fue el objetivo central de la Democracia griega, al menos desde la comprensión de paz que ellos tuvieron, una muy distinta a la que nosotros hoy buscamos.


Hay muchas expectativas con la Democracias, pero ella no está diseñada para eso que anhelamos. Tal vez el punto más incómodo sea este, Máximo. La Democracia ni la Economía están fallando. Ambas están funcionando exactamente dentro de los límites de lo que fueron pensadas para hacer.

El problema aparece cuando les pedimos:

  • resolver el sufrimiento social

  • producir justicia vivida (no solo legal)

  • sostener vínculos humanos sanos

  • garantizar dignidad cotidiana

Ahí no alcanzan, y no porque estén mal implementadas, sino porque no fueron construidas para eso.

Y entonces, ¿qué hacemos?

No tengo respuestas, Máximo. Tal vez falte una tercera posibilidad, una que aún está pendiente. Algo que no se agota en instituciones, sino que se reinventa en lo común, en lo humano, en lo que decidimos construir juntos 🙌🏼, vos, yo junto a otros.


Christian Eulerich


*El fin de una dictadura es un hecho fundamental: restituye el derecho a la vida y la libertad de expresión, condiciones mínimas de nuestro tiempo. Pero esos derechos no son una conquista nueva, sino la recuperación de un piso civilizatorio antiguo.

PD: Esta es solo mi opinión. Hay temas que, al conversarlos, movilizan nuestras ideologías y nuestras creencias de vida más profundas. Por eso, mis escritos están asociados a la dificultad de plantear lo incómodo de la economía en el contexto de mi entorno socioeconómico. Encontrar personas dispuestas a abordar estos temas no es sencillo. Te dejo este 🔗 enlace para recibir avisos sobre próximos posteos. Valoro que me hayas leído.



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Christian Eulerich

Asunción, Paraguay - 2025

Este sitio web resulta de lo difícil que es conversar sobre el Desarrollo Humano desde preguntas y agendas distintas. Hoy me pregunto, ¿existen otras formas de Progreso?

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